Hoy voy a escribir sobre dinámicas de grupo en selección de personal. Sin duda alguna habéis oído hablar de este tipo de ejercicios e incluso habéis participado en ellos, durante algún proceso.
En ocasiones también se utilizan también como parte de un assessment center (un conjunto de pruebas encaminadas a seleccionar talento, al que dedicaremos una entrada en el blog) o en un development center (lo mismo, pero utilizado para gestionar promociones internas y planes de desarrollo de carrera).
¿Qué se busca en este tipo de ejercicios de dinámica de grupos?
Dos objetivos básicos:
- Obtener información muy valiosa sobre cómo se maneja en realidad una persona en una situación determinada. Recordar que el paradigma básico de la selección es que tu manera de hacer las cosas en el pasado y el presente, predice como las harás en el futuro.
- Es un filtro masivo de candidaturas, que permite tras superar el filtro duro (típico filtro: carrera x + años de experiencia y + inglés z) decantar las mejores candidaturas con una dedicación de tiempo más reducida.
Respecto al primer objetivo, la información que se obtiene es muy ajustada a la realidad, más de lo que se puede obtener de una entrevista por competencias bien hecha (es mi opinión).
Pongamos que nos proponen el típico ejercicio: grupo de náufragos que llegan a una isla y ,antes de que termine de hundirse el barco, pueden sacar de sus bodegas una serie de objetos, pero en número limitado. Se pide a cada uno de los participantes que prepare su lista y a continuación se solicita al grupo que llegue a un consenso sobre los elementos a rescatar del barco antes de su hundimiento definitivo (objetos típicos: un espejo, una lupa, cerillas, encendedor, pastillas potabilizadoras, anzuelo y sedal, pistola de bengalas, protección solar, un libro, una linterna, … etc.)

Si nos ponemos en situación, en general estamos con un grupo de desconocidos/as que compiten por un mismo puesto. Personas de un nivel parecido, perfil semejante, … etc.
Miradas de desconfianza, miradas de complicidad, suspiros, alguna sonrisa. Nervios.
Cada participante prepara su lista, y mentalmente organiza sus argumentos.
Normalmente una persona facilita la actividad, leyendo el enunciado y aclarando dudas que puedan surgir. También dará la consigna para que empiece el ejercicio y para terminarlo. Está acompañada de uno o más observadores, que van a estar tomando notas durante todo el ejercicio.
Se da la consigna de empezar la discusión y se abre el fuego.
¿Qué cosas se ven en este tipo de ejercicios? Entre otras muchas competencias, se evalúan las siguientes:
Liderazgo: en algún momento alguien pondrá foco en el objetivo y tomará la iniciativa de organizar y coordinar el trabajo del grupo, dando turnos de palabra, proponiendo un sistema que permita tomar una decisión consensuada, … etc.
Trabajo en equipo: estás presente en la discusión, aportas ideas, promueves el buen ambiente del grupo …
Flexibilidad: valoras las propuestas de los demás, escuchas, eres capaz de cambiar tus planteamientos ante un buen argumento.
Iniciativa: eres proactivo, intentas influir en los acontecimientos, no das las cosas por hechas.
Orientación al resultado: buscas conseguir tus objetivos, no te rindes sin más, mantienes el foco en lo que te ha traído hasta aquí.
Orientación al cliente: te ciñes en solucionar el problema planteado (por tu cliente seleccionador) y no tanto a conseguir que tu lista sea considerada la más adecuada. Pides aclaraciones, te aseguras de haber entendido bien el ejercicio …
Planificación y Organización: propones un método para evaluar las propuestas y llegar a una decisión consensuada, tienes en cuenta el tiempo y lo controlas, tomas las notas, dibujas para los demás …
Persuasión: defiendes tu criterio y convences a los demás con tu argumentación y habilidad social …
Y podríamos seguir desgranando más y más competencias, que podrían ser evaluadas en un solo ejercicio.
Bien utilizada, las dinámicas de grupo son una técnica productiva, que aporta mucha información e incluso puede ser muy divertida para las personas candidatas.
¿Es una técnica adecuada para seleccionar cualquier puesto?
Evidentemente NO. Es una buena técnica para seleccionar personal que vaya a tener equipos y una responsabilidad de gestión en el nuevo puesto. También puede ser un buen ejercicio para seleccionar personal con tareas comerciales.
Sin embargo no sería una buena técnica para seleccionar personal técnico, de tipo científico y tecnológico, laboratorio, trabajos más individuales y de detalle. Generalmente, las personas con este tipo de perfil se sentirán cohibidas en estas situaciones y tenderán a no participar y retraerse.
Bien utilizada, es una técnica productiva, que aporta mucha información e incluso puede ser muy divertida para las personas candidatas.
Mis consejos para afrontar estas situaciones:
- No te sientas en una competición, aunque sea difícil.
- Ten en cuenta que en esta situación no gana el que se lleva “el gato al agua”, sino el que consigue un mejor funcionamiento del equipo.
- Pon foco en la tarea que ha solicitado el facilitador.
- Sé proactivo proponiendo un sistema para resolver la situación, toma las notas, recapitula, ofrece feedback positivo al resto de participantes.
- Defiende tus opciones con argumentos y sentido común, no seas demasiado vehemente.
- No grites ni chafes a los demás.
- Anima a los que están callados a participar y a compartir sus puntos de vista.
¿Has participado en dinámicas de este tipo? ¿te han gustado? Comparte tu experiencia 🙂
¿Quieres saber más y conseguir algunos ejemplos? Haz click aquí: Dinámicas de Grupo Unirfp y aquí Psicología y Comunicación